lunes, 24 de agosto de 2020

Miradas

 Y ahora mira mis ojos negros y recuerda como eran hace un par de años

Llorosos, empapados en lágrimas. ¿Puedes ver la melancolía?

Y ahora cierra tus ojos fieros y espera a ver que se siente. Aún no te lo he arrebatado todo y ya puedes notar el pesar en ti.

Y por último miremosnos más allá de los ojos. Juntos. Como antaño. ¿Sientes algo?

Yo tampoco.

Hasta cuándo.

 Es absurdo que mi mayor miedo sea no saber que decir y a la vez tener problemas por no saber callarme.

Es absurdo quererlos a todos e intentar no tener cerca a nadie.

Extrañar lo que me ahoga y maquillar el amor con falsa indiferencia.

¿Cuál es la salida o la entrada al camino correcto? 

No sé en que momento se torcieron las cosas.

Cuando dejé de mirar la luna o de intentar escuchar la respiración de los árboles cuando atardece.

Ahora toda mi vida se transforma en una constante fatiga aliviada por finos destellos de embriaguez.

No veo el fin. Y eso me asusta.

Tan solo soy capaz de atisbar a lo lejos el olor del aprecio que aún alguien mantiene por mi. Diria que no me importa, si fuese cierto.

Por más que el desasosiego me mantiene en vilo mirando una y otra vez las manecillas del reloj el tiempo no pasa.

Ese mismo tiempo que antaño fuese tan efímero hoy recorre lentamente, con tristeza y melancolia un camino finito.

¿Cuánto más? Ese mal que no dura cien años... ¿Cuánto más puede durar?

Quizás este sea mi purgatorio. Condenada a revivir mis pecados sin poder ser indiferente ni al más minimo detalle.

Cuánto más.... Cuánto más...

miércoles, 4 de marzo de 2020

Noches infinitas

No, no está bien.
¿Cómo puedes, querida, querer cerrar algo tan abierto como el cielo?
Huelo tus escusas y tus idas con nombre.
La constante vigilancia te esta consumiendo, sabiendo que; no hacer nada, no va a evitarlo.
Y aqui te encuentro otra noche, contando estrellas para conciliar el sueño, o tal vez, para que tu dolor perdone al orgullo.
No está bien, mi lucero.
Pero sólo por esta noche me accurrucaré a tu lado, lameré tu cielo abierto, y haré brillar más las estrellas para que te sea mas fácil contarlas.
Duerme linda, duerme.
Hoy estas a salvo de ti misma.

lunes, 2 de marzo de 2020

Permanecere contigo.

Permanecere contigo,
En las más turbias de tus soledades.
Estaré mojandome a tu vera,
En los días mas grises.
Reforzare tu sonrisa,
Con mi pasión mas aferrima.
Protegere tu dolor cuando pueda,
Y sentiré la lanza que te atraviese en mi pecho si no alcanzara a hacerlo.

Ahora es de noche, el frio apremia, resguardate pequeño de las dudas y los miedos.
No creas en la ansiedad, sólo es un cuento de fantasmas.
Acepta los espejismos por lo que son, y ríete de ellos.
No temas caer.
Nos vemos arriba.


Ojeras demacradas, párpados cargados y la triste, triste indiferencia vuelven a posarse en mi.
En fin, no es nada nuevo, puedo mover mi culo en esta mierda de zona de confort.
Sudo excusas, y se me resbala cualquier atisbo de culpabilidad.
Podría pensar en cómo se siente al hacer daño alguien, si acaso esto me aportara algo.
No es así.
Me lavo las manos y salgo a la calle, el bar más cercano está al girar de la esquina, me siento como si miles de diminutas hormigas recorieran mi espalda y no pudiera hacer nada para arrancarlas de allí.
Está bien. Todo pasa.
Entro al bar mientras una chispa de lucided me recomienda no hacerlo. La ahogo conmigo.
El trasfondo de los días no varía en exceso, las dudas se agolpan y yo las invito a salir a todas. Están las que se van, y las que aceptan la petición y bailan conmigo, volteamos y volteamos hasta vomitarnos en los zapatos y volvemos a danzar. Dentro de un compás macabro que parece eterno.
Y, cuando termino en el suelo, mareado y exhausto, reflexiono entre la fina linea de vivir para ti a través de los demás , o vivir con el resto.
No quiero pensar más, no quiero bailar, ni ahogarme con el vómito, ni atragantarme con las dudas o la culpa.
Debo pararlo o ignorarlo.
Y mientras caigo, cada vez mas hondo, en mis visicitudes, empiezo otra cerveza.

sábado, 25 de enero de 2020

Otra vez.

Otra vez el cielo llora,
Otra vez que necesito hacerlo con el.
De repente el mundo , te ve desde otro angulo, quizas ni sea ni el correcto... Pero ahi está
Se convierte mas que un pequeño mundo donde , el que sale realmente a la calle será juzgado.
Pero en la lluvia todo se perdona.

sábado, 18 de enero de 2020

En dias grises como hoy sucumbo entre las sombras. Me cuelo por las alcantarillas como el agua turbia, a expensas del mundo, a ciegas, a solas.
Una vez más el cielo me da oportunidad de sentirme tan poco, tan pobre como afortunada. Lamiendo los desperdicios de mi vida, curando el tiempo perdido, lamentando lo que quizás, en algún momento tuve, o al menos, eso creí.
Nada nos pertenece, ni siquiera esta vida de préstamo. Lo que amas; se irá, lo que duela; también.
Pero aún quedan... Estos dias oscuros...
Para llorarle a la pérdida, abrazar la tristeza, y resignarse ante el absurdo de vivir.