Apenas has besado sus labios.
Apenas te han sabido a miel.
Y entonces rallas la piedra.
Porque no hay mas que hacer.
Enloqueces y lloras, como a quien le quieren cortar alas que no paran de crecer.
Ya sólo queda el recuerdo.
Ya sólo queda el ayer.
Pero hoy lo vivo dentro. Tan dentro que no puedo enmudecer.
Mi frio llora, siente mi ser.
La indiferencia se torna nube, una nube dificil de creer.
Tormenta que repica y suena, algo que se ha de hacer ver, pues su agua es ansiada vida, es pura, ser es.
Ahora se oye el silencio, en la sinfonia del querer.