lunes, 24 de agosto de 2020

Hasta cuándo.

 Es absurdo que mi mayor miedo sea no saber que decir y a la vez tener problemas por no saber callarme.

Es absurdo quererlos a todos e intentar no tener cerca a nadie.

Extrañar lo que me ahoga y maquillar el amor con falsa indiferencia.

¿Cuál es la salida o la entrada al camino correcto? 

No sé en que momento se torcieron las cosas.

Cuando dejé de mirar la luna o de intentar escuchar la respiración de los árboles cuando atardece.

Ahora toda mi vida se transforma en una constante fatiga aliviada por finos destellos de embriaguez.

No veo el fin. Y eso me asusta.

Tan solo soy capaz de atisbar a lo lejos el olor del aprecio que aún alguien mantiene por mi. Diria que no me importa, si fuese cierto.

Por más que el desasosiego me mantiene en vilo mirando una y otra vez las manecillas del reloj el tiempo no pasa.

Ese mismo tiempo que antaño fuese tan efímero hoy recorre lentamente, con tristeza y melancolia un camino finito.

¿Cuánto más? Ese mal que no dura cien años... ¿Cuánto más puede durar?

Quizás este sea mi purgatorio. Condenada a revivir mis pecados sin poder ser indiferente ni al más minimo detalle.

Cuánto más.... Cuánto más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario