miércoles, 2 de enero de 2019

- ¿Marilyn?
- ¿Si?
- Lo has vuelto a hacer.
- ¿El qué querido?
- Susurrabas su nombre.
- Tonterías, estoy segura de que sería cualquier otra cosa, estoy tan saturada últimamente...
- Cielo - Decía mientras retiraba el pelo tras su oreja- Sé que lo amas, no trates de esconderlo ante mi.
Arrimandose un poco mas acariciaba tiernamente sus mejillas, con cierta tristeza, o quizás melancolía.
- No digas estupideces, lo odio, lo odio con toda mi alma.
- Lo odias con la misma fuerza que lo amas, ¿No quieres verlo? Siempre huyes a mis brazos cuando te hiere. Y me susurras al oído como si fuera él su nombre, y me pides perdón, y me dices que me amas siempre en tu fantasía de que es él quien te estrecha. He llegado a imaginarme que soy él de verdad, a ponerme su cara igual que tu lo haces. Pero linda, soy yo el que esta aquí, tu salida a la tormenta que te aprisiona, como un fiel perro que espera paciente cuando marchas tu regreso y se conforma con las sobras. Yo sí te amo.
- Crédulo, jamás pronuncies tal sandez. Me amas, me amas... El amor es una fantasía, una ilusión que se evapora con la misma facilidad o más que la felicidad, quizás seas tu el que no lo veas. Estás tan ciego por tu dolor que sólo esperas y ruegas al cielo que regrese una última vez a tus brazos, y tan grande como tu suplica es la recompensa de volver a tenerme. No me amas iluso, amas el momento, anhelas poder despedirte de mi una vez más, porque sabes que nunca me has tenido y que me esfumaré con la misma rapidez que caí entre tus brazos. Te aferras a la pérdida, eso es todo.
- ¿Y él si puede amarte? ¿Por qué? ¿Porque te tiene?
- ¡El tampoco me ama estúpido! No entiendes nada...
- Por favor, explícamelo, quiero comprender.
- Cometí el error de hacerle pensar que le pertenecía, si, le dije que le amaba, es más, le dije que era el amor de mi vida y...
Asombrado L. No pudo contenerse, intentando hacer un leve reproche.
- Pero...
- ¡Dejame terminar si realmente quieres entender! Es cierto que lo dije, pero no es cierto que fuera verdad. Las emociones son cegadoras y momentáneas, una completa explosión de confusiones y malentendidos. El amor existe como emoción que es, viene y va, hoy amas un atardecer y mañana a tu perro, y dentro de cinco minutos amas un libro que después olvidas, como el final del atardecer o la despedida de tu perro. Aunque no es necesario que algo termine para dejar de amarlo, sencillamente poner tu atención en otra cosa, y detras de ella van las emociones. ¡Piensa la locura que sería vivir siempre sintiendo lo mismo y hacia la misma cosa! Cuando le dije aquello lo sentía, momentáneamente, ¡Apenas fue un instante por dios! Pero quizás él confundió las cosas, lo tomó por esa concepción tan extendida de entrega hacia esa persona. ¡Y desde luego que no es así! Sinceramente me asusté, tras ese momento las cosas fueron demasiado rápido y pronto se formó un compromiso que a mi nadie me pidió permiso para ser parte de todo aquello. Me sentía muy confundida, apenas sabia ya quien era yo o quien era él, y menos aún que era ese vinculo que nos ataba a ambos. En medio de aquel barullo una noche huí, me refugié en el fragor de un bar, en la calma y falsa serenidad que proporciona el alcohol, me embriague de la noche, pero todavia queria más... Te parecerá gracioso pero aqui entras tu a formar parte de la historia. Dentro de mi oscuridad fuistes una luz, te interesaste por mis escritos, sinceramente creo que fue eso lo que mas me engatusó, el nunca quiso saber de ellos... Acepté acompañarte a casa, y así pasamos toda la noche, yo te leia y tu reias o llorabas, te gustaba de verdad. Por fin me besaste y en ese momento supe que ya no podría echarme atrás, con mis labios habia sellado un pacto, un pacto secreto que podría ser el fin de la tranquilidad de mi conciencia. Aunque ya conoces el final, pues no ha sido así. Ahora juego a esconderme de el en ti, y a esconderte a ti de el.

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